A través de cinco diálogos estratégicos Future4 Cities 2026 profundizó en los retos de la prestación de servicios urbanos y en las soluciones que están transformando la gestión diaria de las ciudades
Future4 Cities 2026 celebró su tercera edición el pasado 21 de mayo en el Espacio Caminos del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Madrid, consolidándose como punto de encuentro para administraciones públicas, operadores, empresas y expertos vinculados a la gestión urbana. Bajo el lema “Servicios urbanos en el centro de la transformación de las ciudades”, la jornada, organizada por Equipamiento y Servicios Municipales, abordó los principales retos que afrontan actualmente los municipios en ámbitos como la gestión de residuos, la limpieza urbana, la innovación tecnológica o la infraestructura verde, entre otros.
En este marco, los diálogos estratégicos del encuentro permitieron profundizar en algunas de las grandes cuestiones que marcarán la evolución de los servicios urbanos en los próximos años. A través de la visión de líderes de empresas como PreZero, Valoriza, FCC Medio Ambiente, Urbaser y Kress, se abordaron temas como la eficiencia operativa, la corresponsabilidad ciudadana, la gestión del dato, la inteligencia artificial, la circularidad, la sostenibilidad del servicio, los nuevos modelos de colaboración, la visión internacional del sector y la automatización del mantenimiento de zonas verdes.
Estas conversaciones aportaron una mirada complementaria a los paneles de debate, al permitir analizar los retos del sector desde la experiencia de operadores y compañías especializadas que trabajan directamente en la prestación, innovación y transformación de los servicios urbanos. Desde la recogida de residuos hasta la limpieza urbana, la infraestructura verde o la tecnología aplicada a la operativa diaria, los diálogos pusieron de manifiesto que el futuro de las ciudades dependerá, en buena medida, de la capacidad para adaptar estos servicios a nuevas exigencias ambientales, sociales, económicas y ciudadanas.
El primer diálogo de la jornada contó con Borja Martín, director de Desarrollo de Negocio de PreZero, quien abordó la transformación de los servicios urbanos desde la perspectiva de uno de los principales operadores del sector. Durante la conversación, subrayó el carácter esencial de unos servicios que funcionan “24 horas al día, 365 días al año” y que tienen un impacto directo en el bienestar ciudadano. Martín defendió la necesidad de diseñar servicios más eficientes, sostenibles, seguros y adaptados a la realidad de cada ciudad, capaces de mejorar la recogida selectiva, reducir el envío de residuos a vertedero, incorporar nuevas tecnologías y avanzar hacia modelos más resilientes, modernos y circulares.
En su intervención, puso especial énfasis en la importancia de situar al ciudadano en el centro, tanto en el diseño de los servicios como en la mejora de los resultados de reciclaje y separación en origen. También destacó el papel de la colaboración público-privada, que debe evolucionar hacia una relación basada en el diálogo, la confianza y la generación conjunta de conocimiento, así como el potencial de la innovación y la inteligencia artificial para optimizar rutas, reducir emisiones y mejorar la respuesta a incidencias. Finalmente, Martín incorporó la dimensión social de la sostenibilidad, vinculada a la seguridad de los trabajadores, la integración de colectivos en riesgo de exclusión y la colaboración con entidades del tercer sector, y concluyó que el sector cuenta con técnicos preparados, empresas punteras, tecnología disponible y una ciudadanía cada vez más concienciada para avanzar hacia la transformación de las ciudades desde la ambición y el diálogo.
“El sector de los servicios urbanos está plenamente preparado para abordar el reto de transformar las ciudades. Si sumamos ambición y diálogo, podremos llegar donde queramos”

A partir de esa reflexión sobre la corresponsabilidad ciudadana y la evolución de los servicios urbanos, Antonio Gutiérrez, director general de Servicios Urbanos de Valoriza, amplió el foco hacia los retos que afrontan ayuntamientos y empresas en un contexto de cambio cada vez más acelerado. Durante el diálogo, señaló que el sector ha avanzado de forma notable en materia de vehículos, sostenibilidad, combustibles y emisiones, pero situó el principal cambio de paradigma en el paso de un modelo centrado en la ciudad a otro claramente orientado al ciudadano. En este escenario, destacó el papel de la inteligencia artificial y de los datos generados por contenedores, vehículos, trabajadores o sensores, cuya correcta gestión permitirá mejorar la eficiencia de los servicios y demostrar a la ciudadanía que los recursos públicos se emplean de forma adecuada.
Gutiérrez defendió que esta transformación exige valentía, confianza entre administraciones y empresas, contratos más adaptables y una legislación capaz de acompañar los cambios tecnológicos, operativos y ambientales que se producen en las ciudades. También abordó la necesidad de incorporar al ciudadano como cómplice del servicio, mejorar los tiempos de respuesta a incidencias y reforzar la capacidad del sector para atraer talento en un futuro marcado por la digitalización, la mecanización y la robotización. Como mensaje final, remarcó la importancia de impulsar nuevas iniciativas sin miedo a equivocarse y de consolidar una relación público-privada basada en la confianza para avanzar hacia servicios urbanos más eficientes, sostenibles, flexibles y cercanos a la ciudadanía.
“La confianza entre administraciones y empresas es básica para transformar los servicios urbanos. Tenemos que ser valientes, poner en marcha iniciativas y no tener miedo a equivocarnos”

Después de una pausa para café, el diálogo con Javier Irigoyen, director general de FCC Medio Ambiente, permitió abordar la evolución de los servicios municipales desde la experiencia de una compañía con presencia en más de 5.900 municipios y atención a 83 millones de habitantes en distintos países. Irigoyen destacó la importancia de mantener una escucha activa tanto hacia las administraciones públicas como hacia la ciudadanía para entender sus demandas y orientar la transformación de los servicios. En este contexto, situó la sostenibilidad, la circularidad, la eficiencia, la gobernanza y la seguridad laboral como ejes de trabajo, subrayando que la evolución del sector pasa por mejorar la cadena de valor —con más recuperación de materiales y subproductos— y la cadena operacional, mediante maquinaria más sostenible y combustibles limpios.
Durante la conversación, también puso el foco en la innovación como un proceso permanente, no solo vinculado a la maquinaria, sino también a las ideas, la organización del servicio y la comunicación con la ciudadanía. Irigoyen abordó la importancia de mejorar la recogida selectiva, reducir impropios, modernizar las plantas de tratamiento y avanzar en la descarbonización mediante vehículos eléctricos, gas, hidrógeno y nuevas líneas de investigación en baterías. Asimismo, destacó el papel de las TIC, la sensorización y la inteligencia artificial para conocer mejor la generación de residuos, optimizar rutas, aportar transparencia a las administraciones y avanzar hacia servicios más predictivos, con ejemplos como vehículos de inspección, bots de atención ciudadana, recogida de voluminosos programada o barredoras autónomas.
“La prioridad es mantener una escucha activa hacia los ayuntamientos y hacia la ciudadanía para saber qué necesitan y hacia dónde deben evolucionar los servicios”
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Por su parte, Alejandro de la Joya, director general global de Servicios Urbanos de Urbaser, aportó una visión internacional sobre la prestación de servicios urbanos en mercados muy distintos. A partir de la presencia de la compañía en 12 países, explicó que, aunque la base del servicio es común —limpiar calles, recoger residuos y cuidar zonas verdes—, las prioridades, los modelos contractuales y las necesidades sociales varían enormemente según el territorio. Como ejemplo, señaló el caso de India, donde la actividad incorpora una dimensión social muy relevante, o las diferencias entre países como Francia, Chile y España en cuestiones como la subrogación de personal, la reversión de maquinaria, la duración de contratos, la revisión de precios o la organización municipal.
De la Joya situó entre los grandes aprendizajes para España la mejora en la gestión del dato y, sobre todo, el refuerzo de la separación en origen mediante campañas de sensibilización más intensas y orientadas a resultados. También destacó que los servicios urbanos deben seguir avanzando hacia modelos más eficientes, sostenibles y adaptados a cada realidad, sin perder de vista que se trata de actividades esenciales que muchas veces solo se perciben cuando fallan. En este sentido, puso en valor la importancia de que el trabajo del sector “además de estar bien hecho, se note que está bien hecho”, tanto en la recogida y limpieza como en la gestión de la infraestructura verde, clave para la salud física y mental de la ciudadanía.
“Nuestro trabajo es conseguir que lo que hacemos, además de estar bien hecho, se note que está bien hecho”.

El último diálogo de la jornada estuvo protagonizado por José Manuel López Colete, director de Outdoor Power Equipment de Kress, quien abordó el papel de la tecnología, la automatización, la robótica y la electrificación en el mantenimiento de la infraestructura verde urbana. Durante la conversación, señaló tres grandes tendencias que están transformando el sector —electrificación, robotización y digitalización— y subrayó que la transición hacia nuevas soluciones debe cumplir tres condiciones: ser más sostenible, mejorar la eficiencia operativa y no encarecer el servicio. En este escenario, explicó cómo las herramientas eléctricas y conectadas pueden reducir emisiones, ruido, vibraciones y tiempos muertos, al tiempo que permiten medir rendimientos, optimizar rutas y mejorar la trazabilidad del trabajo.
López Colete presentó además Voyager, la solución autónoma de Kress para el mantenimiento profesional de grandes áreas verdes, un cortacésped robotizado con geolocalización GPS, cámaras, sensores e inteligencia artificial capaz de operar en distintos espacios y liberar recursos para tareas de mayor valor añadido. También destacó el potencial de la robótica para afrontar retos como el absentismo, los periodos vacacionales o las limitaciones operativas en momentos de mayor crecimiento del césped, así como para mejorar la convivencia urbana mediante equipos más silenciosos y sin emisiones. Como mensaje final, defendió que el reto urgente es la mentalización: asumir que electrificar y robotizar es posible, y que existen soluciones para avanzar hacia un mantenimiento de zonas verdes más eficiente, sostenible y tecnológicamente avanzado sin sacrificar la operativa ni elevar los costes.
“El reto más urgente es la mentalización: entender que se puede electrificar y robotizar, mejorando la experiencia de los ciudadanos y también la de los trabajadores”.

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