La renovación integral del contrato de limpieza viaria y recogida de residuos combina tecnología, sostenibilidad, flexibilidad operativa y corresponsabilidad ciudadana para responder a las necesidades de un municipio sometido a una intensa presión metropolitana
En un escenario de creciente exigencia ciudadana, objetivos ambientales ambiciosos y ciudades cada vez más complejas, los ayuntamientos afrontan el reto de prestar servicios más eficientes sin renunciar a la sostenibilidad ni a la calidad del espacio público.
Sant Adrià de Besòs ha querido responder a ese desafío mediante una profunda renovación de su modelo de limpieza urbana y recogida de residuos. Tras un periodos de prórrogas del contrato anterior, el municipio ha culminado el despliegue del nuevo servicio por 31,4 millones de euros para el periodo 2025-2029, la mayor realizada hasta la fecha por el consistorio en este ámbito.
Más allá de la incorporación de nueva maquinaria, el proyecto representa una transformación integral del servicio, basada en cuatro pilares: modernización tecnológica, sostenibilidad ambiental, adaptación operativa a las características del municipio y una mayor implicación de la ciudadanía en el cuidado del espacio público.
El nuevo contrato constituye la mayor inversión realizada por el Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs en materia de limpieza viaria y recogida de residuos
El Ayuntamiento plantea este nuevo contrato como una actualización necesaria para adaptar el servicio a la evolución del municipio y a las nuevas demandas sociales y ambientales.
Como explica José Luis Martínez Cardoso, concejal de Espacio Público, Servicios y Usos, “el Ayuntamiento concluyó que era el momento de actualizar el servicio para adaptarlo a la evolución de la ciudad y a las necesidades actuales de la ciudadanía, incorporando nuevos recursos, tecnología y un modelo más eficiente y sostenible”.
La renovación va más allá de la sustitución de vehículos o contenedores. El nuevo contrato incorpora una reorganización de las prestaciones, la optimización de la plantilla, nuevos servicios especializados y un modelo de seguimiento permanente orientado a garantizar la calidad de la prestación. Según explica el concejal, el cumplimiento de los objetivos se evaluará mediante indicadores específicos de calidad, el seguimiento de una empresa independiente encargada del control e inspección del contrato y la propia percepción de la ciudadanía.
Este último aspecto resulta especialmente relevante. Junto al contrato principal, el Ayuntamiento adjudicó un segundo contrato destinado exclusivamente al control de calidad del servicio, incorporando inspecciones sistemáticas y herramientas digitales para supervisar el cumplimiento de los estándares establecidos y facilitar la adopción de medidas correctoras cuando sea necesario.

Uno de los elementos diferenciales del nuevo modelo es la incorporación de herramientas de digitalización orientadas a mejorar la eficiencia operativa.
Los nuevos contenedores incorporan sensores de llenado que permiten conocer en tiempo real el nivel de ocupación de cada punto de recogida y optimizar las rutas de los vehículos. El objetivo es doble: evitar desbordamientos y reducir desplazamientos innecesarios, adaptando el servicio a las necesidades reales de cada momento.
Los nuevos sensores de llenado permitirán optimizar las rutas de recogida, reducir desplazamientos innecesarios y mejorar la capacidad de respuesta ante incidencias
“La digitalización permitirá optimizar la recogida de residuos gracias a la gestión inteligente de rutas, que reducirá desplazamientos innecesarios. Esto supondrá una mayor eficiencia operativa, ahorro de recursos y una mejora de la calidad del servicio al evitar desbordamientos y mejorar la rapidez de respuesta”, señala Martínez.
Esta gestión basada en datos permitirá además distribuir de forma más eficiente los recursos municipales y reforzar la capacidad de respuesta ante incidencias, una tendencia cada vez más extendida en los contratos de servicios urbanos de última generación.
La renovación tecnológica también alcanza a la totalidad de la flota y de la maquinaria utilizada en la limpieza viaria.
Así, el nuevo servicio incorpora vehículos con distintivo ECO y de cero emisiones, nuevos camiones recolectores, barredoras insonorizadas y maquinaria eléctrica como sopladores y desbrozadoras. El objetivo es reducir tanto las emisiones contaminantes como el impacto acústico asociado a la prestación del servicio. También se sustituyen los antiguos contenedores por nuevos modelos metálicos más resistentes y preparados para integrar las nuevas soluciones tecnológicas.
Para el responsable municipal, la sostenibilidad ha sido uno de los elementos indispensables durante el diseño del contrato: “Los criterios ambientales y de reducción del impacto acústico han tenido un peso fundamental, ya que se trata de vehículos que están en funcionamiento de forma constante. Todo ello refuerza el compromiso de la ciudad con el medio ambiente y la alineación del servicio con los Objetivos de Desarrollo Sostenible”.
La estrategia incorpora además otras medidas orientadas a reducir la huella ambiental del servicio, como la optimización de consumos de agua y combustible, el uso de agua freática y regenerada en determinadas operaciones de limpieza y la aplicación de criterios de economía circular y compra verde en la gestión del contrato.
La renovación del servicio incorpora vehículos ECO y de cero emisiones, barredoras insonorizadas y maquinaria eléctrica para reducir tanto las emisiones como el impacto acústico

Uno de los principales desafíos del municipio es la elevada intensidad de uso de su espacio público. Su ubicación en el área metropolitana de Barcelona, la actividad económica y comercial y la presencia de zonas de gran afluencia, como las playas, obligan a disponer de un servicio especialmente flexible.
Para responder a esta realidad, el contrato contempla refuerzos específicos durante domingos y festivos, incrementa la limpieza manual y mecanizada y establece dispositivos especiales durante la temporada alta en las playas mediante barrido motorizado.
“El nuevo servicio se ha adaptado a la elevada intensidad de uso del espacio público y a la presión metropolitana mediante una mayor dotación de recursos, la ampliación y optimización de rutas y la incorporación de tecnología para ajustar el servicio en tiempo real”, explica el concejal.
Esa flexibilidad resulta especialmente importante en los periodos de mayor afluencia de personas. “Las playas y los periodos de festivos y fines de semana presentan un reto especial, ya que generan un incremento muy significativo de residuos en muy poco tiempo, lo que exige una respuesta rápida y refuerzos del servicio”, añade.

La mejora de la limpieza viaria se acompaña de una actualización del sistema de recogida selectiva. El contrato contempla la implantación de seis mini puntos verdes distribuidos por el municipio para facilitar el depósito de residuos especiales, la renovación completa de los contenedores y la ampliación de la recogida puerta a puerta para los establecimientos comerciales, con el objetivo de facilitar la separación en origen y mejorar los resultados de reciclaje.
Según Martínez, estas actuaciones persiguen “incrementar de forma significativa los niveles de recogida selectiva y reciclaje en Sant Adrià de Besòs, facilitando a la ciudadanía y al tejido comercial una separación más eficiente de los residuos”.
Además, la mejora de la recogida selectiva constituye una pieza clave para responder a las exigencias normativas en materia de economía circular y avanzar hacia modelos de gestión más eficientes.

Aunque la modernización tecnológica constituye uno de los elementos más visibles del nuevo contrato, el Ayuntamiento considera que la calidad del servicio depende también del comportamiento de la ciudadanía.
El cumplimiento del contrato se evaluará mediante indicadores de calidad, un servicio independiente de control e inspección y la percepción de la ciudadanía
Por ello, el despliegue del contrato se acompaña de la campaña de sensibilización “Hola Sant Adrià!”, pensada para reforzar la corresponsabilidad vecinal y promover un uso adecuado del espacio público.
Esta estrategia se complementará con una futura modificación de las ordenanzas municipales para reforzar las sanciones frente a las conductas incívicas, especialmente aquellas relacionadas con el abandono de residuos fuera de los puntos habilitados o los vertidos ilegales, que continúan representando uno de los principales problemas para la gestión diaria del servicio.
Con la culminación del despliegue del nuevo contrato, Sant Adrià de Besòs apuesta por un modelo que entiende la limpieza urbana como un servicio cada vez más apoyado en la tecnología, pero también más flexible, medible y orientado a la mejora continua. Un planteamiento que refleja la evolución de los servicios urbanos hacia esquemas de gestión donde la innovación, la sostenibilidad y la implicación ciudadana dejan de ser conceptos independientes para convertirse en elementos inseparables de una misma estrategia municipal.

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