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Piscina municipal Can Millars, una rehabilitación que va más allá de un edificio deportivo

Piscina municipal Can Millars, una rehabilitación que va más allá de un edificio deportivo
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Publicado en:

190. Cuarto Trimestre (2019)
NÚMERO 190


ARCHIVADO EN:

Urbanismo

28/06/2019

TEMAS

urbanismo

Instalaciones deportivas

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Antecedentes

El Equipamiento municipal de Can Millars es una instalación histórica  de la ciudad de Cornellá de Llobregat, Barcelona. Fue el primer complejo acuático cubierto y apostó desde su creación en el año 1989 por la gestión municipal integral de las actividades acuáticas (educativas, utilitarias y sociales). Tenía inicialmente dos piscinas, una de 25x16 m y otra de aprendizaje de 10x10 m, además de servicios de vestuarios, sauna y un pequeño gimnasio, con una superficie total de 3.170 m². Después del tiempo transcurrido y del elevado uso que se había hecho, la instalación había quedado obsoleta, y con algunas deficiencias que era necesario solventar.

Actualmente cuenta con unos 4.500 usuarios, con un promedio de entrada diaria de casi 1000 personas y es la instalación que utiliza el Club de Natación Cornellá, así como diversas escuelas de la zona en sus actividades extraescolares.

 

El nuevo Can Millars

El proyecto consiste en la reforma, rehabilitación integral y ampliación del complejo existente. El edificio se define como un paralelepípedo rectangular cerrado por una cubierta ondulada conformada por unas grandes vigas de madera laminada que cubren una luz de más de 30 metros. Su posición geométrica hace coincidente cada una de sus caras con un eje cardinal, siendo el norte y el sur sus caras más largas, y el este su fachada principal y de acceso.

El nuevo proyecto aumenta la superficie total del equipamiento hasta los 3.913 m². Prevé la construcción de tres piscinas: una de 25x16 m, una piscina infantil y finalmente una piscina para actividades. La superficie de los vestuarios, zona de administración y vestíbulo se amplía y se reforman completamente; además, se mejora la accesibilidad de todo el conjunto.

Una de las actuaciones más destacadas es la sustitución y mejora de todos los elementos técnicos de instalaciones, que se renuevan completamente: sistemas hidráulicos, filtrajes, producción ACS, sistema de producción solar con tubos de vacío, ventilación, sistemas domóticos de gestión y control de les instalaciones etc. Pero sin duda, la transformación más importante se produce al cambiar el nivel del acceso al edificio y situarlo en una planta superior. En un inicio, el acceso a la piscina se efectuaba descendiendo una escalinata exterior hasta el nivel que compartían el vestíbulo, vestuarios y la piscina. El tamaño del vestíbulo y su posición respecto al acceso originaba un importante problema de accesibilidad y de capacidad. En nuestra intervención, al cambiar un nivel la posición del vestíbulo, obtenemos una entrada principal en la misma cota que la nueva plaza que se origina y genera un nuevo acceso desde el espacio público; es así como se consigue establecer una nueva relación del equipamiento con su entorno más próximo. Esta nueva posición relativa del edificio permite una lectura con una presencia más controlada y con una escala más adaptable a su entorno, con apariencia de edificio de sólo planta baja. Es a partir del momento de cruzar el acceso y entrar en el interior cuando se descubre la verdadera dimensión y el volumen real de la piscina, así como la relación visual que se establece entre el acceso desde el espacio público y la vista sobre el núcleo antiguo de la población, a través de los grandes ventanales que se abren a la fachada oeste de la piscina. Podría decirse que el vestíbulo y la piscina misma se convierten en un puente de conexión entre el equipamiento y el tejido urbano. Una imagen que antes de la reforma era inexistente y una conexión poco imaginable se pudiese lograr a partir de una nueva interpretación del edificio con su entorno.

Los distintos niveles del edificio se mantienen. Cada uno de ellos establece una vinculación con el espacio exterior, pero con una mayor conexión y transparencia.

El nivel superior (Planta Primera) de la piscina, donde se emplaza el vestíbulo de entrada, los accesos, el mirador sobre las piscinas y la plaza pública, conecta con la calle Bonavista, desde donde se produce el acceso principal al equipamiento. Parte de esta plaza-explanada se origina en la cubierta de los vestuarios ubicados en el nivel inferior, éstos se amplían considerablemente para dar respuesta a las nuevas necesidades funcionales planteadas.

En el nivel inferior (Planta Baja) se ubican las piscinas y los vestuarios. El ámbito de las piscinas y la playa de las piscinas, es un espacio de doble altura. Los vestuarios quedan ubicados bajo el vestíbulo superior y se extienden por toda la plaza-explanada de acceso. La zona de las piscinas tiene conexión directa con el exterior por la fachada sur, que permite, a su vez, el acceso al jardín solárium existente. El nivel de la Planta Sótano corresponde al ámbito de los vasos de compensación de las piscinas. Está destinado a usos técnicos y de mantenimiento. Su relación con el exterior pasa exclusivamente por la fachada sur. A norte, hay un patio de ventilación que se mantiene.

 

 

 

Aspectos de innovación y sostenibilidad

Uno de los aspectos más importantes que cabe destacar, es el esfuerzo por conseguir una mejor y mayor calidad de la luz exterior en el interior. Para ello, se abren nuevas ventanas en los pasillos de acceso a los vestuarios, se amplían notablemente los huecos de la fachada sur, que dan acceso al solárium, y oeste, convirtiéndose en auténticos miradores hacia el casco antiguo de la ciudad, como hemos venido remarcando. También se construye un gran lucernario en el centro de la cubierta que recorre longitudinalmente la misma en toda su anchura. Este elemento mejora de manera considerable la aportación de luz natural en el interior de la piscina y además, al disponer de un sistema motorizado de apertura, incide también en la mejora de la ventilación natural.

El tratamiento de la fachada también es un aspecto importante del proyecto. El volumen general se mantiene igual pero se “forra” con unas placas de policarbonato celular con factor de protección IR ondulado que generan un juego de texturas dependiendo de la incidencia de la luz y que, como un gran saco, cubren los grandes ventanales existentes y los nuevos, las aperturas en fachada y todos los elementos de protección solar de la fachada sur. Estos últimos, a modo de grandes lamas verticales tamizan la incidencia lumínica de la radiación. La solución de fachada propuesta, unifica formalmente todo el volumen de la piscina a la vez que sirve para mejorar energéticamente el conjunto mediante el aumento notable de las prestaciones térmicas de aislamiento, mejorando la calidad lumínica en el interior. La integración de tubos de vacío en una pérgola que se construye en la fachada sur, combina una vez más los usos y la tecnología.

 

 

Los dos vasos de piscina existentes se mantienen y renuevan, aunque ampliándose y renovándose totalmente. Se sustituyen los filtros y se cambian los equipos y el circuito hidráulico. Se consigue la reducción del gasto de agua gracias a un sistema más eficiente de gestión y control que posibilita la limpieza de los filtros más espaciados en el tiempo y de menor duración. En las aspiraciones del depósito regulador, se instalan válvulas de retención motorizadas para evitar las pérdidas de agua por el rebosadero del mismo. Se instala una deshumidificadora de alta eficiencia con freecooling y recuperación de calor por ACS. Finalmente, se diseña un sistema de gestión acorde con las necesidades y el uso de la nueva instalación que la convierte en mucho más moderna, eficiente y de mayor calidad y confort para el usuario.


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