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Cartagena: nuevos vehículos y maquinaria para mejorar la limpieza

En los últimos años LHICARSA ha realizado una inversión por valor superior a 13 millones de euros para incorporar un total de 213 vehículos, máquinas y otras piezas de equipamiento, 3.000 papeleras y 2.405 contenedores de distintos formatos

Cartagena: nuevos vehículos y maquinaria para mejorar la limpieza
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Con el objetivo de mejorar drásticamente la limpieza de las calles, Limpieza e Higiene de Cartagena S.A. (LHICARSA), empresa participada por el Ayuntamiento de Cartagena y FCC Medio Ambiente que lleva a cabo los servicios de limpieza viaria y recogida y tratamiento de residuos en la ciudad portuaria, ha hecho una gran inversión para mejorar su flota de vehículos, maquinaria y medios materiales.

En esta línea, en los últimos años LHICARSA ha realizado una inversión por valor superior a 13 millones de euros, de los cuales 12,1 millones corresponden a LHICARSA y 930.000 euros a FCC Medio Ambiente, que cede sin coste esta maquinaria. Esta inversión supone un total de 213 vehículos, máquinas y otras piezas de equipamiento, 3.000 papeleras y 2.405 contenedores de distintos formatos.

 

 

Para profundizar en los beneficios que esta renovación supondrá para la ciudad y sus habitantes, hablamos con Fernando de Mateo, director de LHICARSA. Con respecto al servicio de recogida de residuos sólidos urbanos, se han incorporado once recolectores de residuos de carga lateral y uno de carga trasera «dotados con la más moderna tecnología del mercado, que sustituyen a doce recolectores ya obsoletos, sin olvidar los avances en seguridad, ergonomía y confort, tanto en conducción como en el desempeño del trabajo», destaca el gerente. Asimismo, se van a añadir a la flota nueve camiones de apoyo para recoger enseres voluminosos, cuatro de estos con plataforma elevadora para agilizar la recogida de enseres de gran volumen; una furgoneta con equipo isotermo para la recogida de subproductos animales domésticos no destinados al consumo humano (sandach); y un camión volquete con plataforma elevadora y grúa con la capacidad para soportar hasta seis toneladas de carga, «con el cual se pueden recoger elementos voluminosos y contenedores», explica De Mateo.

 

La puesta en marcha de la nueva maquinaria y de los distintos medios tecnológicos ha permitido dar un importante salto cualitativo en los servicios de recogida de residuos y reforzar la limpieza viaria.

 

En cuanto al servicio de limpieza viaria, se han incorporado veinticinco vehículos ligeros de apoyo totalmente eléctricos «que reemplazan a vehículos de combustión obsoletos, con una gran reducción del impacto ambiental (ruido y emisiones) y de la huella de carbono», indica el director de LHICARSA.

 

 

Se añaden también tres nuevas cisternas baldeadoras, dos de ellas de 16 m3, «con lo que se maximiza la autonomía de trabajo y los rendimientos»; cinco hidrolimpiadoras con motores de bajas emisiones y paneles fonoabsorbentes para minimizar las molestias sonoras al ciudadano; y dos bicicletas eléctricas con carrete para lanzar agua que «pueden conectarse directamente a la red de agua municipal para el baldeo de las calles, permitiendo llegar a zonas de difícil acceso o donde no puede entrar un camión de baldeo o una fregadora».

Asimismo, a partir de ahora prestarán servicio dos barredoras de aspiración sobre un camión de 6,2 m3, «con alta velocidad de desplazamiento para largos recorridos de barrido y trabajos en zonas del municipio alejadas»; tres barredoras de aspiración de 4,3 m3 de gran versatilidad, dos de ellas barredoras-baldeadoras duales, que «disponen de implemento de pértiga y carrete para poder combinar el barrido con el baldeo con pistola, y de esta forma conseguir mejores resultados de limpieza»; seis barredoras de menor tamaño, de 1,9 m3, «para poder trabajar por aceras más estrechas y con rendimientos que mejoran enormemente los de las aspiradoras que se usaban anteriormente, tres de ellas equipadas además con implemento Flex de tercer cepillo, que amplía considerablemente el ancho de barrido, y con lanza de baldeo»; y cuatro barredoras de arrastre «especializadas para tareas en ambientes con gran presencia de arena como las que se emplean en el litoral del municipio», apunta De Mateo.

 

 

Además, se han adquirido 46 sopladoras y desbrozadoras eléctricas, «lo que evita no sólo la emisión de gases contaminantes y el consumo de combustibles fósiles, sino que reduce sustancialmente el ruido y molestias a los ciudadanos».

Por otro lado, también se han incorporado tres furgones de traslado del personal y quince vehículos para el uso de los encargados y técnicos del servicio e inspectores municipales, tres de ellos con tecnología híbrida.

 

 

 

Optimización de los servicios

Como consecuencia de la puesta en marcha de la nueva maquinaria y de los distintos medios tecnológicos, «se han podido optimizar los servicios de recogida de residuos y reforzar la limpieza viaria», según afirma Fernando de Mateo.

En este sentido, subraya, se ha implantado la Plataforma Tecnológica VISION de Gestión Integral de Servicios, desarrollada por FCC Medio Ambiente, que «permite el control y seguimiento de los recursos en tiempo real, además de la posibilidad de disponer desde el servicio de Inspección Municipal tanto de la geolocalización de la flota de vehículos como de los contenedores».

Se ha llevado a cabo un estudio integral de geolocalización de los contenedores que ha permitido «optimizar su número y ubicaciones, y con ello se han reducido dos rutas de recogida, una ruta de movimiento de contenedores mediante camión satélite, y tres rutas de repaso de contenedores de mañana y noche».

 

 

Asimismo, se ha implementado la tecnología de carga lateral en Los Belones (una ruta) y La Manga (una ruta, con refuerzo de dos más en verano), «lo que implica ahorrar dos operarios por cada ruta de recogida», asegura De Mateo. Adicionalmente, «el hecho de utilizar contenedores de mayor capacidad permite recoger en cada ciclo de elevación del contenedor más cantidad de residuos y disponer de un exceso de volumen que contribuye a evitar desbordamientos». Entre ambas rutas se han destinado tres operarios a reforzar la limpieza tras la transformación. En temporada estival, el incremento de personal de limpieza por el cambio de tecnología supone un total de seis operarios.

La optimización de los servicios de recogida ha supuesto reforzar con al menos nueve operarios adicionales el servicio de limpieza, traducido en un gran incremento de los servicios de baldeo con agua, tanto en frecuencia como en las áreas cubiertas, como barrido mecanizado, barrido mixto, fregado, etc.

 

 

En otras palabras, «al disponer de maquinaria de limpieza viaria con la más moderna tecnología y mayores rendimientos del mercado, se ha reducido la necesidad de medios humanos en la ejecución de determinados trabajos y, de esta forma, disponer de más personal para una mejora general de la limpieza del municipio».

Además, se ha adquirido un tractor con equipo desbrozador de alto rendimiento, lo que «permitirá ampliar las zonas cubiertas»; y se han incorporado nuevos productos de limpieza «más desincrustantes y ecológicos, así como máquinas quita-chicles para la mejora del acabado en superficies», concluye De Mateo.

«La puesta en servicio de una flota más sostenible y eficiente, la optimización de los servicios de recogida de residuos y el correspondiente refuerzo de los servicios de limpieza, especialmente todos los relacionados con tratamientos de baldeo, van a suponer una mejora significativa de los servicios que repercutirá directamente en la calidad de vida de los cartageneros y cartageneras», así lo asegura el gerente.

 

 

La nueva flota «compatibiliza criterios de sostenibilidad con la última tecnología y las mejores prestaciones y rendimientos del mercado». En este sentido, «destaca la implementación de 25 equipos 100% eléctricos como vehículos de apoyo de los servicios, así como tres vehículos híbridos para la supervisión de tareas».

La implementación de vehículos y maquinaria más tecnológicos y con mejores prestaciones redunda en mayores rendimientos tanto en limpieza viaria como en recogida de residuos. Esto permite, además, una disminución significativa de los consumos de la flota, al implementar vehículos modernos de mayor eficiencia de uso de combustible.

 

Unas instalaciones más sostenibles

Hasta hace relativamente poco las instalaciones de LHICARSA se hallaban repartidas entre la c/Luis Pasteur y el barrio Torreciega, dispuestas en cinco naves que alojaban a los vehículos destinados a la recogida de residuos y limpieza viaria de mayor tamaño, el taller y acopio de contenedores, el taller de reparación y mantenimiento de la flota, el almacén, vestuarios y oficinas destinadas al personal laboral técnico y administrativo.

 

 

Es por ello que LHICARSA ha tomado la decisión de unificar las instalaciones fijas de Torreciega en una única localización en el Polígono de El Hondón, sobre una parcela de 16.870 m2 y 5.208 m2 construidos, con el fin de modernizarlas y adaptarlas a los criterios de sostenibilidad medioambiental y bienestar laboral. Así, se ha llevado a cabo la instalación de equipos de aerotermia con placas solares para la producción de Agua Caliente Sanitaria (ACS), con el fin de garantizar la contribución de energía renovable; se ha implementado una estación de carga para equipos eléctricos con 10 puestos y 37 kW de potencia; y se ha incorporado climatización inteligente y eficiente de las dependencias con equipos de clasificación energética A++.

 

Las instalaciones de LHICARSA se han modernizado y unificado en una sola parcela, ubicada en El Hondón.

 

También se ha aumentado la eficiencia del servicio y optimización de la gestión: «Al unificar las dependencias anteriores en una ubicación se ha conseguido una mayor operatividad en la prestación del servicio, una mejor comunicación interna de los distintos departamentos y una mayor agilidad en la toma de decisiones». Además, el cambio de ubicación supone un acto de «responsabilidad social» por parte de la empresa, pues en el anterior emplazamiento, «la contaminación acústica y emisiones contaminantes, así como la propia actividad, podían incomodar a los vecinos», subraya De Mateo. 


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