El Ayuntamiento ha iniciado los trabajos de construcción de este nuevo espacio verde en el barrio de Oliver, que contará con una inversión de 1,26 millones de euros, 70 nuevos árboles, recorridos peatonales y una zona de picnic
El Ayuntamiento de Zaragoza ha iniciado las obras de construcción del nuevo parque de La Camisera, situado en el barrio de Oliver, con los primeros trabajos de movimiento de tierras. La actuación permitirá acondicionar más de 17.000 metros cuadrados entre las calles Antonio Leyva y Jerónimo Cáncer, con una inversión de 1.265.707,37 euros, IVA incluido.
El proyecto ha sido adjudicado a Firmeza Solutions, cuya oferta resultó seleccionada entre las tres propuestas presentadas a la licitación. El presupuesto inicial ascendía a 1.491.262,21 euros, mientras que la adjudicación contempla también una ampliación del plazo de garantía de las obras hasta los 15 meses.
El nuevo parque ocupará dos ámbitos urbanísticos que suman 17.059 metros cuadrados: el Área de Intervención G-56-13, con 13.026 m², y la zona verde ZV 56.66, de 4.033 m². Su diseño busca mejorar la accesibilidad, favorecer la convivencia vecinal y aprovechar las características naturales del terreno.
Uno de los principales objetivos de la actuación es mejorar la conectividad peatonal en esta zona de Oliver mediante una red de caminos que atravesará el parque en diagonal, facilitando los desplazamientos entre las calles del entorno.
Los recorridos permitirán también mejorar la conexión con equipamientos próximos, como la Escuela Infantil Municipal Los Ibones, el Centro de Salud Oliver y el Centro Comunitario Oliver.
Para la pavimentación se utilizará principalmente terrizo estabilizado de coloración natural, un material diseñado para resistir mejor las escorrentías y reducir el deterioro habitual de los caminos de tierra. En determinados itinerarios se incorporarán también losas de hormigón lavado, con el objetivo de facilitar el tránsito y mejorar la accesibilidad.
Uno de los elementos más singulares del proyecto será la conservación de una dolina natural situada en el extremo sur de la parcela, junto a la calle Antonio Leyva.
En lugar de rellenar este desnivel, el diseño contempla una intervención mínima para preservar la configuración original del terreno, sin aportar tierras de nivelación ni incorporar vegetación que necesite riego.
Este espacio se acondicionará como una zona de picnic sombreada, con mesas distribuidas bajo el arbolado y caminos de acceso ejecutados con losetas de hormigón.
La actuación permitirá integrar este elemento natural en los nuevos usos recreativos del parque, manteniendo sus características paisajísticas y evitando transformaciones innecesarias de la topografía.
El principal espacio de encuentro del parque se situará en el cruce de los caminos centrales, junto a la escuela infantil, donde se habilitará una nueva zona de juegos infantiles.
Esta área incorporará estructuras multijuego, toboganes, puentes de cuerda y columpios con asientos adaptados, sobre un pavimento continuo de caucho elástico bicolor diseñado para cumplir las exigencias europeas de seguridad.
La intervención incluirá también la plantación de 70 árboles, con especies de hoja caduca y frondosa distribuidas especialmente en torno a las zonas de descanso para proporcionar sombra durante los meses más cálidos.
En el centro del parque se creará un parterre circular con un árbol de gran porte, concebido como elemento visual de referencia dentro del recinto.
El equipamiento se completará con mobiliario urbano, fuentes, praderas de césped, mesas de picnic e iluminación LED de bajo consumo. Además, se instalará un sistema de riego por goteo destinado a optimizar el consumo de agua en el mantenimiento de las zonas ajardinadas.
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