La actuación, impulsada por el AMB, mejora la biodiversidad, el drenaje urbano y reduce el efecto isla de calor en un espacio de 3.440 m²
La plaza de Saint Herblain, en Viladecans, ha culminado su transformación en un espacio bioclimático y renaturalizado, en una actuación impulsada por el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) que ha permitido reconvertir un entorno duro en un nuevo espacio verde integrado en el corredor ecológico del municipio.
El proyecto, que ha supuesto una inversión de 384.057,99 euros y un año de obras, ha actuado sobre una superficie de 3.440 m², reforzando la conexión entre la riera de Viladecans, la plaza de Europa y el parque de la Pau.
3.440 m² transformados y más de 384.000 euros de inversión para crear un nuevo refugio climático urbano
La intervención ha tenido como principales objetivos incrementar la cobertura vegetal, mejorar las condiciones del suelo y favorecer la infiltración del agua de lluvia, contribuyendo a la recarga de acuíferos y a la reducción del calentamiento urbano.
En este sentido, se han plantado más de 60 árboles de 11 especies distintas, combinando variedades de crecimiento rápido —para generar sombra a corto plazo— con otras que configurarán la estructura futura del arbolado.
Más de 60 nuevos árboles y objetivo de superar el 70% de cobertura arbórea
La actuación también ha priorizado especies adaptadas al clima mediterráneo y con baja demanda hídrica, reforzando la resiliencia del espacio frente a periodos de sequía.
Uno de los elementos clave del proyecto ha sido la incorporación de sistemas urbanos de drenaje sostenible (SUDS), que permiten gestionar de forma eficiente el agua pluvial.
Entre las soluciones implantadas destacan pavimentos drenantes, zonas de sauló y sistemas de infiltración como zanjas y depósitos, con una capacidad de gestión simultánea de más de 90.000 litros de agua de lluvia.
Capacidad de infiltración superior a 90.000 litros para reducir escorrentías y aliviar el alcantarillado
Este sistema contribuye a disminuir la presión sobre la red de saneamiento, prevenir inundaciones y favorecer el aprovechamiento natural del agua en el subsuelo.
La remodelación ha incluido la redefinición de pavimentos para garantizar la accesibilidad en todo el perímetro, así como la renovación y ampliación del área de juegos infantiles y la creación de nuevas zonas de estancia.
Además, se ha mantenido el arbolado existente en buen estado y se han incorporado nuevos puntos de iluminación adaptados a la futura cobertura vegetal, junto con el uso de agua no potable para el riego, limitando el consumo a menos de 280 l/m² anuales.
La actuación se enmarca en el Programa de espacios de proximidad e interiores y en el Protocolo de sostenibilidad del AMB, consolidando este tipo de intervenciones como herramientas clave para adaptar el espacio urbano a los efectos del cambio climático.
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