Entrevista a Rafael Sánchez, Director de Reciclaje y Valorización de Veolia
España todavía afronta el reto de reducir el volumen de residuos que termina en vertedero y avanzar hacia un modelo capaz de aprovechar mejor los recursos una vez agotadas las posibilidades de reutilización y reciclaje. En ese escenario, la valorización energética se plantea como una alternativa para tratar la fracción no reciclable, recuperar su contenido energético y completar un sistema de gestión basado en la complementariedad entre distintas soluciones.
El desarrollo de estas infraestructuras pasa, además, por una creciente tecnificación, con sistemas de monitorización, digitalización y control ambiental, y por su integración en modelos territoriales de economía circular. El Centro Integral de Valorización de Residuos del Maresme, con capacidad para tratar hasta 220.000 toneladas anuales y que en 2025 aportó 22.656 MWh térmicos a la red de calor, ejemplifica algunas de estas posibilidades.
Rafael Sánchez, director de Reciclaje y Valorización de Veolia, analiza el papel que puede desempeñar esta vía en la gestión de los residuos en España, su relación con el reciclaje y los avances tecnológicos que están transformando las instalaciones, así como la necesidad de planificar infraestructuras adaptadas a las características y necesidades de cada territorio.
La valorización energética es una pieza fundamental para completar el ciclo de gestión de los residuos que no pueden ser reciclados. Debemos priorizar la prevención, la reutilización y el reciclaje, pero existe una fracción que no puede reincorporarse al ciclo productivo mediante estas vías. Para ella, la valorización energética ofrece una alternativa al vertedero, permitiendo recuperar su contenido energético y transformarlo en un recurso útil.
Desde Veolia apostamos por este enfoque integral, en el que cada residuo recibe el tratamiento más adecuado según sus características, reduciendo el vertido y aprovechando al máximo los recursos contenidos en los residuos.
La valorización energética ofrece una alternativa al vertedero, permitiendo recuperar su contenido energético y transformarlo en un recurso útil
España todavía tiene margen para reducir significativamente la cantidad de residuos que terminan en vertedero. Para ello necesitamos abordar la gestión de residuos desde una perspectiva integral, en la que cada tratamiento tenga su lugar. La valorización energética no compite con el reciclaje, sino que lo complementa: una vez agotadas las posibilidades de recuperación material, permite dar una segunda utilidad a aquellos residuos que, de otro modo, acabarían en un vertedero. Avanzar en este modelo requiere planificación a largo plazo e infraestructuras capaces de responder a las necesidades reales de cada territorio, siempre bajo los máximos estándares de eficiencia, seguridad y control ambiental.
Su principal valor es convertir un residuo no reciclable en un recurso energético. Las instalaciones pueden recuperar la energía contenida en estos residuos para producir electricidad, calor o ambas, dependiendo de las características de cada proyecto. Además, permite reducir el volumen de residuos destinado a eliminación y puede favorecer sistemas de generación energética próximos a los puntos donde se producen los residuos. Por tanto, hablamos de aprovechar un recurso que, tras agotar las posibilidades de recuperación material, todavía conserva un valor energético, integrándolo dentro de un modelo de gestión más eficiente.
El principal valor de la valorización energética es convertir un residuo no reciclable en un recurso energético. Las instalaciones pueden recuperar la energía contenida en estos residuos para producir electricidad, calor o ambas, dependiendo de las características de cada proyecto
Son instalaciones industriales altamente tecnificadas, con sistemas avanzados para optimizar la combustión, recuperar energía y controlar y depurar los gases generados durante el proceso. La monitorización continua y la digitalización permiten supervisar su funcionamiento y garantizar que los parámetros ambientales se mantienen dentro de los límites establecidos.
En Veolia consideramos fundamental combinar eficiencia energética con los máximos estándares de seguridad y control ambiental. La tecnología permite además mejorar progresivamente el rendimiento de las instalaciones, optimizar su operación y disponer de información en tiempo real sobre los principales indicadores del proceso.
Debemos entender la economía circular como una jerarquía de soluciones: primero evitar generar residuos; después, reutilizarlos y reciclarlos siempre que sea posible. Cuando un residuo ya no puede recuperarse materialmente, debemos buscar la mejor alternativa para evitar que termine en un vertedero. Ahí es donde la valorización energética tiene su espacio. Permite recuperar parte del valor energético de esos materiales y reducir el volumen que finalmente debe eliminarse. Es, por tanto, una herramienta complementaria dentro de un sistema de gestión.
El Centro Integral de Valorización de Residuos del Maresme es un buen ejemplo de cómo integrar distintas tecnologías para maximizar el aprovechamiento de los residuos municipales. Gestionado por la UTE TEM, participada por Veolia, el complejo cuenta con capacidad para tratar hasta 220.000 toneladas anuales.
El Centro Integral de Valorización de Residuos del Maresme es un buen ejemplo de cómo integrar distintas tecnologías para maximizar el aprovechamiento de los residuos municipales
La instalación combina plantas de selección, compostaje, metanización y recuperación energética, de modo que cada flujo recibe el tratamiento más adecuado y se prioriza la recuperación de materiales y recursos. Además, el centro contribuye a la generación de energía útil para el entorno: en 2025 cedió 22.656 MWh térmicos a la red de district heating, transformando el calor generado en un recurso para la ciudadanía y reforzando el modelo de economía circular.
Estamos muy orgullosos de este centro porque se ha integrado en el entorno y es una referencia ciudadana donde se aprecia el impacto positivo que genera. Es un centro visitado por los escolares y visitas educativas para explicar qué gestión se hace de los residuos.
Que debemos abordar la gestión de residuos con una visión integral y de largo plazo. El reciclaje debe seguir creciendo, pero también tenemos que resolver qué hacemos con la fracción que no puede reciclarse.
El reciclaje debe seguir creciendo, pero también tenemos que resolver qué hacemos con la fracción que no puede reciclarse
La valorización energética ofrece una respuesta tecnológica y consolidada para esos residuos, evitando su destino al vertedero y recuperando su contenido energético. España tiene la oportunidad de avanzar hacia un modelo más eficiente y circular combinando prevención, reutilización, reciclaje y valorización energética. Estas infraestructuras ayudan al modelo territorial de economía circular a su resiliencia ofreciendo un modelo de industrialización que asegura una nivel de autonomía estratégica muy necesario en la coyuntura geopolítica actual.
Desde Veolia creemos que el reto está en seguir desarrollando infraestructuras eficientes, seguras y adaptadas a las necesidades de cada territorio, capaces de aprovechar al máximo los recursos y la protección ecológica.
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