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Una supermanzana verde en el centro de València

El diseño del jardín Trini Simó está inspirado en la huerta

Una supermanzana verde en el centro de València
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“Bardissa” es el nombre del proyecto ganador del concurso para diseñar el futuro Jardín Trini Simó, en el solar de los jesuitas, inspirado en la huerta de València, que se ha presentado. Un nuevo “pulmón verde” y un “espacio emblemático” para València que incorporará los tres elementos del paisaje agrícola: huertos, caminos y acequias, además de setos —en valenciano bardisses— o plantaciones aromáticas. Arranca así el proceso para crear una supermanzana verde que articulará el Jardín Botánico en continuidad con el Jardín de las Hespérides, la gran vía Ferran el Catòlic, las calles peatonales adyacentes, el espacio del colegio de San José, el paseo Petxina y el Jardín del Túria. El Ayuntamiento ha premiado con 10.000 euros la propuesta del despacho del arquitecto Carmel Gradolí y ahora el equipo debe redactar en seis meses el proyecto definitivo, cuyo presupuesto se estima en alrededor de dos millones de euros, incluidos en la petición de los fondos europeos Next Generation. El alcalde, Joan Ribó, acompañado del vicealcalde y concejal de Ecología Urbana, Sergi Campillo, ha manifestado que “dejará un legado extraordinario para la ciudad” y “resuelve una histórica demanda ciudadana encabezada por el primer Salvem, Salvem el Botànic”.

El jurado ha valorado el cierre del espacio, la relación con el Jardín de las Hespérides, el equilibrio entre las tres zonas dedicadas a la huerta y la viabilidad económica, entre otros. El alcalde ha señalado que “el Jardín Trini Simó será la memoria del uso que tuvo originariamente el espacio, ahora dentro de la ciudad y del solar de los jesuitas, útil para el desarrollo de la formación en agricultura urbana y atractivo para habitantes y visitantes”. Además, ha añadido, “será la memoria de la lucha vecinal de esta ciudad ——la movilización vecinal para preservar la Devesa y la Albufera frente la construcción de hoteles o el Jardín del Túria, frente a una autopista, son ejemplos— gracias a la que València es ahora una ciudad más amable, sostenible y saludable”. En ese sentido, Ribó ha recordado que “este jardín llevará el nombre de Trini Simó, una de las personas que más luchó para que algún día fuera posible este nuevo pulmón verde de la ciudad”.

El máximo responsable municipal ha subrayado “estar orgullosos de haber cumplido dentro del plazo previsto todo los compromisos que habíamos adquirido con este concurso, uno de los proyectos más importantes de este gobierno”. “Bardissa”, del despacho de arquitectura de Carmel Gradolí, ha sido la propuesta ganadora entre las ocho candidaturas presentadas. También ha habido dos accésits: el trabajo “Huit séquies”, liderado por la arquitecta Lola Doménech y premiado con 5.000 euros, y “Miradhort”, de los arquitectos Juan Miguel del Rey y Carlos Campos, que ha recibido 3.000 euros. Entre los miembros del jurado se encuentra el urbanista Carles Dolç; el director del Jardín Botánico, Jaume Güemes, y Maribel Llorente, heredera de la plataforma Salvem el Botànico.

Por su parte, el vicealcalde Sergi Campillo ha detallado que se ha valorado “muy positivamente” la propuesta ganadora “Bardissa” por “la conexión que se hace de los ejes norte-sur y este-oeste, las alineaciones con las vías colindantes, el cierre del jardín, la relación con el Jardín de las Hespérides y el equilibrio de una propuesta que une la respuesta a las exigencias del pliego con un programa de usos y espacios de gran interés y atractivo”. Asimismo, se ha tenido en cuenta “el equilibrio entre los espacios dedicados a la huerta con una finalidad más didáctica, focalizada a la investigación y la exposición botánica viva con los dedicados a espacios públicos estanciales para usos diversos y recorridos para los visitantes, todos ellos en perfecta armonía y conjunción”.

Otro de los aspectos apreciados ha sido “el discurso botánico y medioambiental, el fomento de la biodiversidad urbana, la viabilidad económica del proyecto, la viabilidad de su mantenimiento, y la gestión del agua y de las acequias diseñadas”. Además, se ha considerado la integración del futuro Jardín Trini Simó con el entorno del Jardín Botánico, Bien de Interés Cultural (BIC) con más de dos siglos de historia, y los inmuebles declarados Bienes de Relevancia Local (BRL) de la Alquería del Beato Gaspar y el colegio de San José de la Compañía de Jesús.

 

“Bardissa”

El equipo multidisciplinar liderado por el arquitecto Carmel Gradolí es el autor de la propuesta ganadora del concurso de ideas. Según Gradolí, “Bardissa” parte del documento “Ideas para una oportunidad” que hizo la ciudadanía en 1999, con el planteamiento de que “no es solo un jardín, que es relativamente pequeño, sino una parte importante para la reconexión de esta isla con la infraestructura verde del río, con el Botánico, para unificar el conjunto de elementos patrimoniales y a nivel de biodiversidad”. Por eso, “se da una alternativa que, más allá de los límites de estos terrenos, trata de articular toda la isla, convirtiendo la calle Beat Gaspar Bono en un eje articulador”.

Lara Llop, arquitecta del despacho de Gradolí, ha explicado que “a nivel urbano, la propuesta potencia el sistema Botánico-Jesuitas como elemento destacado de la fachada Norte de la València histórica, recuperando su imagen tradicional”. Por otro lado, “a nivel de barrio, se refuerza la estructura de la gran isla botánica que, a los dos laterales del eje de la calle Beat Gaspar Bono, constituirá un conjunto de referencia en cuanto a las ciencias naturales”. Así, “un sistema de plazas que va desde la plaza Sant Sebastià hasta el Jardí del Túria articula internamente ese conjunto creando un recorrido entre setas, elemento característico de los hortus conclusus históricos de València”. De esta manera, “Bardissa responde a la conexión del sistema Botánico-Jesuitas con el Jardín del Túria e integra el conjunto de la plazoleta de Sant Miquel i Sant Sebastiá intermediando la adecuación de preferencia para peatones de la calle Quart, una actuación que coincide con las conclusiones del proceso El Botànic es Mou”.

La técnica ha puntualizado que el proyecto amplía e integra el Jardín de las Hespérides, sin alterarlo, y se configura como un nuevo jardín hortofrutícola inspirado en la producción alimentaria de la huerta, que incorpora los tres elementos que la definen: los huertos, los caminos y las acequias, además de otros, como los setos, las plantaciones aromáticas, las edificaciones y las plantas útiles que no son de cultivo. El futuro Jardín Trini Simó evocará el paisaje de la huerta, facilitará la accesibilidad, fomentará la biodiversidad, complementará los huertos didácticos del Jardín Botánico y dispondrá de espacios para el descanso y la reunión.


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