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28/02/2018 | Medio ambiente | Nacional

Tres municipios del Bages participarán en una prueba piloto de contenedores con control de acceso

Balsareny, Sant Fruitós de Bages (los barrios de Torroella de Baix y la Rosaleda) y Rajadell son los municipios que participarán, a partir del segundo semestre de este año, en la prueba piloto del Consorcio del Bages que consiste en instalar contenedores con control de acceso a la vía pública para cambiar los hábitos de las familias y aumentar de forma muy significativa los índices de recogida selectiva.

 

El sistema de identificación del usuario y contenedores con control de acceso es un sistema de recogida de residuos que consiste en limitar el acceso a determinados contenedores para favorecer que se haga un uso correcto de los de recogida selectiva y, así, promover un cambio de hábitos entre la ciudadanía que, según otros territorios que ya aplican este sistema, duplica, como mínimo, el índice de reciclaje.

 

El Consorcio del Bages para la gestión de residuos, después de conocer diversas experiencias del País Vasco en la aplicación de los contenedores con control de acceso, se planteó la posibilidad de implantar el sistema -primero con carácter de prueba piloto pero con el objetivo final de que todos los municipios consorciados acaben adoptando algún tipo de alternativa a la recogida por contenedores tradicional- con el objetivo de pasar al 39% actual de recogida selectiva en más del 70%. Además, la reducción de aportaciones al vertedero, puede ayudar a contener el precio de la tasa de basura, ya que las entradas al vertedero encarecerán de forma importante en los próximos años.

 

 

¿Cuál es la situación actual?

 

Los municipios consorciados (Bages y algunos municipios del Moianès) reciclan de media el 39% de todos los residuos que generan; es decir, sólo aportan 39% de sus residuos en los contenedores de orgánica, envases, papel y vidrio. El resto va a parar al depósito controlado de residuos de Bufalvent (vertedero), donde los residuos son tratados y enterrados, pero finalizan su vida útil, con el gasto ambiental y económica que ello conlleva.

 

Del total de residuos que llegan al vertedero, hay más de la mitad que se podrían haber valorizado si se hubieran depositado en el contenedor correcto. Sólo un 25% de todos los residuos que generamos corresponden realmente a la fracción resto (la que no se puede aprovechar y debe ir a parar al depósito); el 75% restante se puede reciclar y valorizar.

 

Los últimos años de estancamiento en los datos de reciclaje, confirman que sólo se podrá hacer un salto cualitativo si hay un cambio de sistema que trate el reciclaje como una obligación social y ambiental, y no sólo como una opción personal.

 

Los municipios que han empezado a aplicar sistemas alternativos de recogida (en el caso del Bages ya hay diferentes pueblos que están haciendo el puerta a puerta) duplican sus índices de recogida selectiva en muy poco tiempo.

 

El sistema de contenedores con control de acceso que se va a probar desde el Consorcio se alinea con este objetivo pero con la diferencia, respecto del puerta a puerta, que puede ser más cómodo para la ciudadanía, ya que no hay restricciones horarias para llevar envases, vidrio, papel y orgánica en los contenedores correspondientes.

 

 

¿Qué sistema se aplicará en el Bages?

 

Antes de la puesta en marcha del nuevo sistema de recogida, las familias de Balsareny, los barrios de la Rosaleda y Torroella de Baix, en Sant Fruitós de Bages, y Rajadell serán informadas adecuadamente del cambio y se les facilitará un kit que consistirá en :

  • Un cubo aireado y bolsas compostables para separar la orgánica en casa (la utilización de los cubos aireados facilita que los restos orgánicos se sequen y, por tanto, disminuye el riesgo de malos olores en la cocina).
  • Un dispositivo de identificación (tipo tarjeta o llavero) con el que podrán abrir los contenedores cerrados. Estos dispositivos permitirán identificar quién ha abierto el contenedor y cuando, pero no llevarán impresos ningún tipo de dato personal.

 

Con el nuevo sistema de recogida, se instalarán contenedores de resto y orgánica con control de acceso. En el caso del resto (la única fracción que no es aprovechable y que tiene que ir al vertedero), los contenedores sólo se podrán utilizar unos días concretos de la semana, a excepción de las familias que generen pañales, que podrán tener acceso todos los días previa solicitud.

 

Los contenedores de orgánica también tendrán control de acceso pero podrán ser utilizados cada día. Y los contenedores de envases, papel y vidrio serán de acceso libre, como hasta ahora.

 

 

¿Qué se quiere conseguir?

 

Se promoverá que las familias que aún no separan los residuos en casa mejoren sus hábitos de reciclaje. Utilizarán mucho menos el contenedor de resto y, en cambio, se potenciará la separación de residuos en casa y la recogida selectiva de las fracciones que se pueden valorizar: orgánica (que se convierte en compost), y envases, papel y vidrio, que se pueden reconvertir en nuevos productos.

 

En el caso de las experiencias en el País Vasco visitadas por los representantes del Consorcio y de los Ayuntamientos de la prueba piloto, los resultados, a grandes rasgos, son: se duplica la recogida de envases, papel y vidrio, se multiplica por 3 o por 4 la recogida de orgánica, y se reduce a la mitad la recogida de fracción resto.

 

Otros países europeos están utilizando este sistema:

  • Liubliana (Eslovenia) - 60% de recogida selectiva
  • Concesio y Cossato (norte de Italia) - 74% de de recogida selectiva
  • Seúl (Corea del Sur) - 68% de recogida selectiva

 

 

¿Como se controlará que se haga bien?

 

Un equipo de informadores hará seguimiento de incidencias para ayudar a la ciudadanía en todas sus dudas, para gestionar pérdidas o demandas de tarjetas y también para detectar si las aportaciones a los contenedores se están haciendo correctamente. En caso de que se detecte que algún contenedor utiliza reiteradamente para depositar residuos que no deben ir, el servicio de control e inspección hará seguimiento para identificar e informar a las personas o familias que hagan mal uso.

 

Además, se reforzará el servicio de recogida selectiva para asumir el aumento de aportaciones a los contenedores de papel, vidrio, envases y orgánica. Y también se pondrá en marcha un sistema alternativo de recogida de residuos comerciales.

 

 

Los municipios participantes

 

La prueba piloto, que se pondrá en marcha el segundo semestre de este año, tiene una duración de dos años y un año adicional para consolidar su continuidad si los resultados son buenos. El objetivo del Consorcio es que, dentro de unos años, todos los municipios consorciados dispongan de algún sistema de recogida alternativo a los contenedores tradicionales que les permitan aumentar de forma muy importante los índices de recogida selectiva.

 

Los 3 municipios participantes en la prueba piloto (Balsareny, Sant Fruitós de Bages y Rajadell) presentan estructuras urbanas diferentes que permiten probar el sistema en diferentes escenarios (trama urbana, zona residencial y núcleo rural diseminado). Los tres mostraron su predisposición a participar del proyecto, a raíz de una jornada de participación que se hizo hace unos meses en el Consorcio y en la que tomaron parte representantes políticos y técnicos de la mayoría de Ayuntamientos consorciados, que plantearon diversos retos y propuestas de futuro.

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