Su implantación permite reducir el vertido, generar energía y contribuir al cumplimiento de los objetivos europeos de descarbonización y economía circular
La gestión de los residuos urbanos continúa siendo uno de los principales desafíos para los municipios españoles. En un contexto marcado por la necesidad de cumplir las directivas europeas en materia de residuos y avanzar hacia una economía baja en carbono, la valorización energética se consolida como una solución estratégica dentro del modelo de economía circular.
Lejos de competir con el reciclaje, esta tecnología actúa como un complemento al tratar únicamente aquellos residuos que ya no disponen de alternativas viables de valorización material. De este modo, es posible aprovechar al máximo los recursos disponibles, minimizar el depósito en vertedero y recuperar materiales presentes en las escorias, como metales y minerales, que posteriormente pueden reincorporarse a procesos industriales o utilizarse en el sector de la construcción.
La valorización energética complementa al reciclaje al tratar únicamente los residuos que ya no pueden recuperarse mediante otras vías.
Para que los municipios puedan acelerar la implantación de este tipo de soluciones, contar con un operador especializado resulta determinante. En este ámbito, Veolia, referente internacional en soluciones medioambientales, aporta más de cuatro décadas de experiencia y la gestión de 67 plantas de valorización energética en todo el mundo, de las cuales 50 se encuentran en algunos de los países europeos más avanzados en esta materia.
Este conocimiento permite trasladar modelos consolidados a las necesidades de cada territorio, favoreciendo una gestión más eficiente de los residuos y reforzando la autonomía energética de las administraciones locales. Además, al contener los residuos tratados más de un 60 % de materia biogénica, aproximadamente la mitad de la energía producida se considera de origen renovable. Según los datos disponibles, este modelo consigue una reducción de emisiones un 245 % superior a la obtenida mediante el depósito de residuos en vertedero.
En España, esta tecnología ya forma parte de la gestión de residuos de diferentes territorios. Uno de los ejemplos más representativos es el Centro de Tratamiento Las Lomas, integrado en el Parque Tecnológico de Valdemingómez (Madrid), donde se tratan 360.000 toneladas anuales de fracción resto y se generan más de 200.000 MWh de electricidad al año.
Veolia opera 67 plantas de valorización energética en todo el mundo, 50 de ellas en países europeos con mayor desarrollo de esta tecnología.
Otro caso destacado es el Centro Integral de Valorización de Residuos del Maresme, ubicado en Mataró, que presta servicio a 28 municipios. La instalación procesa 220.000 toneladas de residuos al año, produce más de 90.000 MWh de electricidad e inyecta más de 22.600 MWh térmicos a las redes urbanas de calor, suministrando energía para distintos usos de la comunidad.
Con el respaldo de operadores con amplia experiencia, la valorización energética se consolida como una herramienta para que las ciudades avancen hacia modelos de gestión de residuos más circulares, con menor dependencia del vertedero y una mayor capacidad para generar energía a partir de recursos que, de otro modo, se perderían.
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