El proyecto incorpora 1.250 contenedores de carga vertical bilateral bajo un modelo de renting con mantenimiento integral, identificación mediante RFID y códigos QR y una plataforma digital para el seguimiento de los equipos
La Ciudad Autónoma de Melilla ha dado un paso adelante en la modernización de su servicio de recogida de residuos mediante la implantación de un sistema integral de contenerización. El proyecto, desarrollado por CONTENUR, contempla la instalación de 1.250 contenedores de carga vertical bilateral distribuidos por toda la ciudad, dentro de un modelo de renting con mantenimiento integral incluido.
La actuación responde a un desafío complejo: transformar el servicio de gestión de residuos para adaptarlo a las necesidades de una ciudad en constante evolución. El objetivo no se limitaba a sustituir los antiguos contenedores metálicos, sino a implantar un sistema capaz de mejorar la eficiencia operativa, reforzar el control sobre los activos instalados, garantizar la compatibilidad con la flota municipal y mantener la operatividad del servicio durante todo el proceso de renovación.
El proyecto contempla la instalación de 1.250 contenedores de carga vertical bilateral bajo un modelo de renting con mantenimiento integral
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su enfoque integral. El contrato incluye el suministro llave en mano, la instalación y puesta en marcha de los nuevos equipos, la retirada de los contenedores existentes, el mantenimiento preventivo y correctivo, la limpieza periódica de todas las unidades y la reposición ante incidencias o actos vandálicos. Este modelo concentra la responsabilidad en un único operador, favoreciendo una gestión más eficiente y una mayor trazabilidad del servicio.
La capacidad de respuesta constituye otro de los pilares fundamentales. Para ello, el sistema se apoya en equipos dedicados y en un stock permanente de reposición. El plan contempla revisiones periódicas, inspecciones trimestrales y actuaciones correctivas con tiempos de respuesta definidos, incluyendo la resolución de incidencias rutinarias en menos de 24 horas y la sustitución completa de unidades en menos de 12 horas cuando sea necesario.
La digitalización también juega un papel fundamental. Cada contenedor dispone de identificación individual mediante tecnología RFID y códigos QR, está geolocalizado y forma parte de una plataforma de gestión tipo SIG que permite disponer de inventarios actualizados en tiempo real y registrar todas las incidencias y actuaciones realizadas. Esta información facilita la toma de decisiones y favorece la mejora continua del servicio.
Cada contenedor dispone de identificación mediante RFID y códigos QR, está geolocalizado y se integra en una plataforma de gestión que mantiene actualizado el inventario
El modelo implantado se basa en indicadores objetivos de rendimiento con tiempos de respuesta inferiores a 24 horas y la limpieza bimestral de todas las unidades. Como resultado, la ciudad ha logrado una mayor homogeneidad en las áreas de contenerización, una mejora de la limpieza y el mantenimiento, una reducción de las incidencias visibles para la ciudadanía y una mayor eficiencia en la recogida de residuos.
La Ciudad Autónoma de Melilla ha optado por el contenedor de carga vertical bilateral IGLÚ360, un modelo de 3.000 litros diseñado para ofrecer durabilidad, accesibilidad y facilidad de mantenimiento. Fabricado en PEHD, incorpora sistemas ergonómicos de uso, componentes preparados para una intervención eficiente y soluciones orientadas a prolongar su ciclo de vida.
La experiencia de Melilla demuestra cómo la combinación de equipamiento, digitalización y gestión integral puede convertir la contenerización en una herramienta estratégica para mejorar la calidad del servicio público, optimizar recursos y preparar la ciudad para los retos futuros de la gestión urbana de residuos.
La información más relevante del sector directamente en tu correo.
Suscribirme