Los proyectos piloto combinan sistemas de pesaje, medición volumétrica y datos de consumo de agua para evaluar alternativas de cálculo de residuos domésticos viables para municipios de pequeño tamaño
La Mancomunidad de Ribera Alta de Navarra ha presentado en Cadreita dos proyectos piloto de pago por generación de residuos, desarrollados en esta localidad y en Falces, con el objetivo de estudiar fórmulas que permitan ajustar las tasas de residuos a la cantidad generada por cada domicilio. Las experiencias compararán dos sistemas de recogida y medición diferentes, teniendo en cuenta las características de las viviendas, su ocupación y el uso de las distintas fracciones de recogida selectiva.
La iniciativa pretende identificar un modelo que resulte viable desde el punto de vista legal, técnico y económico, y que pueda aplicarse en municipios de pequeño tamaño y con recursos limitados. Para ello, la Mancomunidad evaluará la precisión de los sistemas de cálculo, sus costes y las posibilidades de trasladar los resultados a un esquema de tasas diferenciadas.
La presentación, celebrada en el Centro Cívico de Cadreita, ha contado con la participación del consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, José María Aierdi; la alcaldesa de Cadreita, Berta Pejenaute; el presidente de la Mancomunidad, José María Palacios; y alcaldes de las nueve localidades que la integran, además de representantes de Ecoembes y de las mancomunidades navarras.
Durante el encuentro, Aierdi ha destacado la importancia de desarrollar soluciones adaptadas a las características de cada territorio, que permitan avanzar en el cumplimiento de los objetivos ambientales sin comprometer la viabilidad económica de los municipios. En este sentido, ha señalado que las experiencias de Cadreita y Falces permitirán probar alternativas, medir resultados y obtener información antes de adoptar nuevas decisiones.
Por su parte, José María Palacios ha expresado su intención de que estos proyectos contribuyan a que Navarra pueda disponer, en un horizonte de aproximadamente dos años, de tasas de residuos más justas y ajustadas al principio de pago por generación.
Los proyectos piloto parten de dos planteamientos distintos que permitirán comparar resultados y determinar las ventajas y limitaciones de cada sistema.
En Cadreita, se mantiene el modelo de contenedores abiertos, pero cada vivienda tiene asignada una isla de recogida concreta. A partir de la cantidad de residuos depositada en cada isla, se calculará la generación correspondiente a cada domicilio mediante un reparto basado en el número de habitantes equivalentes de las viviendas asociadas.
En Falces, por el contrario, se ha optado por un sistema de acceso mediante tarjetas electrónicas para los contenedores de envases, fracción resto y materia orgánica. Cada vivienda tendrá acceso a una isla determinada y el sistema registrará el número de depósitos realizados, información que se utilizará para estimar la cantidad de residuos generada por domicilio.
Ambos proyectos incorporan una metodología común para calcular los habitantes equivalentes de cada vivienda a partir de sus datos de consumo de agua. Este indicador permitirá ajustar las estimaciones a las diferencias de ocupación entre domicilios, incluyendo las viviendas de uso ocasional y aquellas que permanecen deshabitadas.
En Cadreita, los residuos se estimarán mediante su reparto entre viviendas; en Falces, se registrarán los depósitos realizados mediante tarjetas electrónicas.
Para obtener los datos necesarios, la Mancomunidad ha instalado sistemas de pesaje en los camiones de recogida de materia orgánica y fracción resto, así como tecnología de medición volumétrica para los envases.
La combinación de los registros de recogida, los datos de acceso a los contenedores y las estimaciones de ocupación permitirá calcular la generación de residuos atribuible a cada vivienda, aunque mediante metodologías diferentes en cada municipio.
La comparación de ambas experiencias servirá para analizar la precisión de los cálculos, los costes tecnológicos y operativos y la viabilidad de cada alternativa antes de estudiar su posible aplicación a un sistema de tasas individualizadas.
La incorporación de tecnologías de identificación, pesaje y medición constituye uno de los elementos centrales de los proyectos. Su finalidad es disponer de información suficientemente precisa para relacionar la generación de residuos con cada domicilio y estudiar su posible utilización en el cálculo de las tasas.
Durante la presentación, Joseba Barandiaran, técnico de la Mancomunidad, explicó el funcionamiento de las experiencias de Cadreita y Falces, mientras que José Luis Moreno abordó la aplicación de nuevas tecnologías al control y cálculo de la generación de residuos.
Por su parte, Ana Bretaña, directora general, destacó que estos pilotos permiten explorar nuevas fórmulas de gestión en línea con los objetivos del Plan de Residuos de Navarra, así como evaluar soluciones que puedan adaptarse a las diferentes realidades de las entidades locales.
La iniciativa se desarrolla en un contexto de exigencias crecientes de la normativa europea y estatal en materia de gestión de residuos. Frente a la aplicación de un modelo único, la Mancomunidad apuesta por contrastar distintas alternativas antes de determinar cuál ofrece mejores resultados en municipios con características urbanas, sociales y económicas diferentes.
Además del desarrollo tecnológico, las experiencias incluyen un programa de información y participación dirigido a vecinos y comercios de ambos municipios.
Las actuaciones contemplan el buzoneo de materiales informativos, la celebración de reuniones vecinales y la instalación de mesas informativas a pie de calle, con el propósito de explicar el funcionamiento de los nuevos sistemas y facilitar la colaboración de los usuarios.
En cuanto a la financiación, la Mancomunidad cuenta con la colaboración de Ecoembes, que asume el coste de las tarjetas electrónicas, las tapas y cerraduras asociadas y su instalación. También financia el sistema de medición volumétrica incorporado a los camiones y proporciona apoyo técnico para el tratamiento de los datos y el desarrollo de los algoritmos de cálculo.
El resto de los gastos será asumido por la Mancomunidad, junto con la financiación que, en su caso, pueda obtenerse a través del Fondo de Residuos.
Ecoembes financia los dispositivos de acceso electrónico, la medición volumétrica en los camiones y el apoyo técnico para el tratamiento de datos y el desarrollo de algoritmos.
Los resultados obtenidos en Cadreita y Falces permitirán a la Mancomunidad determinar qué metodología ofrece mejores condiciones para avanzar hacia el pago por generación, considerando tanto la precisión de las estimaciones como los costes de implantación y mantenimiento.
La experiencia también pretende servir de referencia para otras entidades locales navarras que deban adaptar sus sistemas de recogida y sus tasas de residuos, especialmente aquellas de menor tamaño que necesitan soluciones técnicamente viables y ajustadas a sus recursos.
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