El Barómetro de Inteligencia Turística Urbana 2026, elaborado por Smart City Cluster, sitúa los principales obstáculos de los destinos en la gestión, la financiación y la continuidad de los proyectos
El turismo inteligente en España ha registrado avances significativos en la mejora de la experiencia del visitante, pero todavía no ha demostrado un impacto equivalente en la convivencia con la población residente. Esta es una de las principales conclusiones del “Barómetro de Inteligencia Turística Urbana 2026”, elaborado por Smart City Cluster a partir de la información aportada por empresas españolas que trabajan en este ámbito.
El documento se basa en la experiencia de compañías que despliegan tecnología en más de un centenar de destinos turísticos españoles. Según el diagnóstico, la tecnología ya ofrece resultados medibles en ámbitos como los servicios urbanos, la gobernanza del destino o la atención al visitante, pero la relación entre vecinos y turistas continúa apareciendo como uno de los principales retos por resolver.
El barómetro también concluye que los mayores frenos para consolidar los proyectos de turismo inteligente no son técnicos, sino financieros y administrativos. El sector consultado considera que existen dispositivos y soluciones maduras en el mercado, mientras que el margen de mejora se concentra en la contratación, el mantenimiento y la continuidad de las herramientas una vez finalizada la fase de subvención.
“El sector ha alcanzado la madurez tecnológica y el reto ahora es de gobernanza”.
El informe sitúa la gestión y la financiación como los principales obstáculos para que los destinos turísticos inteligentes crezcan y se consoliden. Según las empresas consultadas, el problema no está tanto en la disponibilidad de soluciones tecnológicas como en la capacidad de los destinos para incorporarlas de forma estable, mantenerlas operativas y gestionarlas con equipos propios.
En este contexto, las prioridades de los destinos para los próximos meses dejan de ser estrictamente tecnológicas. El barómetro apunta al refuerzo de las capacidades internas, la formación de los equipos municipales y la gobernanza del dato como líneas de trabajo cada vez más relevantes.
El presidente de Smart City Cluster, José María Zambrano, resume este cambio de enfoque:
“El sector ha alcanzado la madurez tecnológica y el reto ahora es de gobernanza. Hay que conseguir el equilibrio entre la experiencia turística del visitante y la habitabilidad de los residentes. La pregunta ya no es qué tecnología comprar, sino cómo se gestiona, se mantiene y se le da continuidad. Los destinos no necesitan tanto adquirir más plataformas como invertir en equipos propios, en formación y en gobernanza del dato. Hoy el cuello de botella es financiero y administrativo, no técnico”.
El Barómetro de Inteligencia Turística Urbana 2026 recopila once casos y proyectos reales de tecnología aplicada al turismo inteligente en distintos territorios españoles. Las experiencias incluidas abarcan desde sensores de flujo y radares solares hasta plataformas de datos, herramientas de accesibilidad, conectividad satelital, inteligencia artificial y mapas interactivos.
En Altea, Alicante, Movisat TecnoMovilidad ha integrado la recogida de residuos y la limpieza viaria inteligentes en el modelo de Destino Turístico Inteligente del municipio. En Badalona, Berja y Marbella, Argos despliega Lifonet para gestionar de forma inteligente el llenado de contenedores y la movilidad de los servicios urbanos.
En la provincia de Barcelona, Biyiud diseña, con apoyo de ACCIÓ, un Pasaporte Digital de Sostenibilidad que aporta trazabilidad y visibilidad a las acciones ambientales de las organizaciones turísticas. En la Comunidad Valenciana, Materia Naranja ha desarrollado una metodología de diagnóstico estratégico para orientar la innovación en el turismo del vino.
El barómetro también recoge el proyecto de Finestrat, Alicante, donde Inturtec ha desarrollado una red de seguridad e información para el senderismo en zonas sin cobertura móvil, mediante conectividad satelital y drones. En Gandía, Valencia, Deepsense unifica con su plataforma Linksense los datos dispersos del destino en una única herramienta de gestión.
En la Llanada Alavesa, Álava, Puntodis Accessible Solutions ha implantado un sistema integral de accesibilidad que adapta la información turística a cada perfil de visitante. Este tipo de soluciones se enmarca en una de las líneas de trabajo del turismo inteligente: mejorar la experiencia del usuario mediante información más personalizada y servicios accesibles.
Las empresas consultadas identifican la relación entre vecinos y turistas como uno de los principales retos pendientes del turismo inteligente en España.
La medición de afluencias y la gestión de flujos turísticos es otro de los ámbitos destacados en el documento. En Mojácar, Almería, Setesur combina cámaras y sensores de conteo en una plataforma que permite seguir la afluencia, la movilidad y la ocupación en tiempo real.
En Santa Cruz de Tenerife, iUrban ha puesto en marcha Santa Cruz 360, una solución con inteligencia artificial y contenidos locales en 95 idiomas orientada a repartir el flujo turístico por el territorio. En Santoña, Cantabria, OK Located mide los flujos en playas, plazas y senderos mediante beacons, sensores y radares alimentados con energía solar.
El informe incluye también el caso de Villarrobledo, Albacete, donde Giant Interactive Maps trabaja en la reconexión de la ciudadanía con su patrimonio mediante mapas gigantes interactivos y gamificados.
La diversidad de proyectos recogidos en el barómetro muestra que el mercado dispone de soluciones ya aplicadas en destinos reales. Sin embargo, el diagnóstico de Smart City Cluster insiste en que el reto principal se desplaza hacia la capacidad de los destinos para gestionar esas herramientas en el tiempo.
El documento apunta que la tecnología ha mostrado resultados en la experiencia del visitante, en la mejora de determinados servicios urbanos y en la gobernanza del destino, pero que aún queda recorrido para que esos avances se traduzcan en una mejor convivencia entre actividad turística y vida cotidiana de los residentes.
“Hoy el cuello de botella es financiero y administrativo, no técnico”.
El Barómetro de Inteligencia Turística Urbana 2026 forma parte de la línea de publicaciones periódicas de Smart City Cluster. La entidad publicó este mismo año el dosier ‘Tendencias Smart City 2026’ y prevé continuar con nuevos documentos para seguir analizando la transformación de las ciudades y los destinos turísticos españoles.
Smart City Cluster se presenta como representante de la industria de las smart cities en España. La asociación está formada por más de 200 empresas e instituciones que trabajan en el desarrollo de soluciones orientadas a ciudades más sostenibles, eficientes y habitables.
En la elaboración del barómetro han participado las siguientes entidades asociadas: Argos, Aumentur, Biyiud, Cibersuite, Deepsense, Giant Interactive Maps, Ideanto, Inturtec, iUrban, Kalmas, Letter Ingenieros, Libelium, Materia Naranja, Movisat TecnoMovilidad, OK Located, Puntodis Accessible Solutions, Setesur, TOPdigital, Universidad de Cádiz y Webdreams.
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