La campaña analizará este verano dos parques de Esplugues para definir criterios científicos que permitan identificar nuevos espacios capaces de mitigar el calor urbano
El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha puesto en marcha una nueva campaña de monitorización del confort térmico en los parques que funcionan como refugios climáticos, con el objetivo de identificar oportunidades de mejora y establecer criterios científicos que permitan ampliar la Red Metropolitana de Refugios Climáticos (XMRC), integrada actualmente por 188 espacios exteriores.
La campaña de 2026 se desarrollará en dos parques de Esplugues de Llobregat: el parque de Can Vidalet, ya integrado en la red, y el parque de la Solidaridad, que servirá como espacio de comparación para evaluar su potencial incorporación.
La investigación permitirá definir una metodología científica para identificar qué parques reúnen las condiciones necesarias para incorporarse a la red metropolitana de refugios climáticos
Los trabajos se prolongarán durante cinco semanas entre julio y agosto, periodo en el que se realizarán mediciones en distintos puntos de ambos parques y en varias calles próximas para comparar las condiciones térmicas dentro y fuera de las zonas verdes.
Para ello se utilizará un equipo científico móvil capaz de registrar variables como la radiación solar, la temperatura, la humedad o la velocidad del viento, realizando cuatro recorridos diarios durante las horas de mayor calor para analizar la evolución del confort térmico.
Los resultados, que estarán disponibles durante el último trimestre del año, servirán para desarrollar una metodología basada en datos científicos que permita evaluar la capacidad de los parques urbanos para reducir el estrés térmico.
La investigación, desarrollada conjuntamente por el AMB y el Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la UAB (ICTA-UAB), permitirá establecer los requisitos mínimos que deberán cumplir los espacios verdes para incorporarse a la red metropolitana.
Entre los criterios que se analizarán figuran la cobertura de arbolado maduro, la disponibilidad de recursos hídricos y sistemas de riego, la ubicación del mobiliario urbano en las zonas de mayor sombra y la accesibilidad universal, especialmente para la población más vulnerable.
El estudio evaluará factores como el arbolado, la disponibilidad de agua, la sombra y la accesibilidad para priorizar nuevos refugios climáticos
Según recuerda el AMB, los espacios verdes desempeñan un papel esencial para reducir los efectos del calor extremo gracias a la sombra y a la evapotranspiración de la vegetación, pudiendo disminuir la temperatura del aire hasta 5 ºC en condiciones favorables.
Desde 2022, el organismo metropolitano colabora con la UAB en una línea de investigación destinada a analizar cómo influye la vegetación en el estrés térmico mediante el índice climático térmico universal (UTCI), generando bases de datos microclimáticas y modelos que contribuyen a mejorar la planificación de las ciudades frente al cambio climático.
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