La capital gestiona cerca de 400.000 elementos de mobiliario urbano y refuerza su adaptación normativa mediante inversiones en conservación, reutilización y accesibilidad
El Ayuntamiento de Madrid prevé que el 90 % de los cerca de 400.000 elementos de mobiliario urbano de la ciudad cumpla la normativa de accesibilidad universal al término del actual mandato. Para ello, el Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad destinará una inversión de 7,4 millones de euros, en el marco de una estrategia orientada a mejorar la calidad del espacio público y su adecuación a las necesidades de la ciudadanía.
El delegado del área, Borja Carabante, ha visitado el Almacén de Villa, situado en el distrito de Vicálvaro, una infraestructura clave donde se centraliza la gestión integral del mobiliario urbano madrileño.
Madrid cuenta actualmente con 394.946 elementos de mobiliario urbano distribuidos en sus 21 distritos, lo que la sitúa entre las ciudades con mayor dotación de este tipo de equipamientos a nivel nacional. Según ha explicado Carabante, el 87 % de los elementos instalados ya cumple los requisitos vigentes de accesibilidad, un porcentaje que se incrementará progresivamente hasta alcanzar el 90 % durante este mandato.
El delegado ha subrayado el papel esencial del Almacén de Villa en el mantenimiento del mobiliario, la optimización de los recursos municipales y el avance hacia una ciudad más accesible, sostenible y funcional.

Desde su puesta en marcha en 2019, el Almacén de Villa centraliza los trabajos de almacenamiento, conservación, clasificación, reparación y reutilización de miles de elementos del espacio público, como bancos, bolardos, vallas, aparcabicis, barandillas, jardineras, pérgolas o mesas.
El recinto dispone de dos áreas diferenciadas: una campa exterior, donde se almacenan elementos retirados de la vía pública por obras, reordenaciones urbanas o sustituciones, y una nave cerrada destinada a la conservación de mobiliario nuevo o rehabilitado que requiere protección frente a las condiciones meteorológicas.
El Ayuntamiento trabaja de forma continuada para garantizar que los nuevos elementos instalados en la vía pública cumplan, siempre que sea técnicamente viable, los criterios de accesibilidad universal, beneficiando a personas con discapacidad, mayores, menores y usuarios de carros de bebé.
En el caso del mobiliario más antiguo, la adaptación se realiza de manera progresiva y planificada a través de contratos de conservación y actuaciones específicas de suministro y sustitución. En estas instalaciones también se desarrollan prototipos de nuevos elementos, como bancos o bolardos, que se prueban en determinados puntos de la ciudad antes de su posible implantación generalizada.
El mantenimiento del mobiliario urbano se articula mediante un contrato específico de conservación, organizado en seis lotes territoriales que cubren todos los distritos de la ciudad. El contrato vigente desde 2024 permite gestionar de forma integral los 394.946 elementos instalados, así como los 11.274 elementos en stock almacenados en el Almacén de Villa.
La diversidad de tipologías, materiales y antigüedad de estos elementos exige una gestión compleja que combine mantenimiento preventivo, reparación por uso intensivo o vandalismo y sustitución progresiva de aquellos que ya no cumplen los estándares de seguridad, accesibilidad o funcionalidad.
El contrato vigente desde 2024 permite gestionar de forma integral los 394.946 elementos instalados, así como los 11.274 elementos en stock almacenados en el Almacén de Villa.

La gestión del mobiliario urbano de Madrid se orienta hacia criterios de sostenibilidad y economía circular, priorizando la reparación y reutilización de los elementos para alargar su vida útil. Cuando ya no es posible su reinstalación, se destinan a usos alternativos o al reciclaje de materiales.
El Ayuntamiento apuesta por materiales de alta durabilidad y menor impacto ambiental, como plásticos reciclados, maderas certificadas, caucho reciclado de neumáticos o poliuretano, incorporando además criterios ambientales relacionados con la huella de carbono en los procesos de selección y homologación.
El mobiliario urbano está sujeto a una intensa interacción con la ciudadanía, que formula solicitudes relacionadas con la instalación, retirada o modificación de elementos en calles, plazas y espacios peatonales. Estas demandas se analizan equilibrando criterios técnicos, normativos, de accesibilidad, seguridad vial y convivencia en el espacio público.
Todos los elementos instalados deben estar homologados conforme a la ordenanza municipal, garantizando su adecuación técnica, ambiental, estética y funcional dentro del entorno urbano.
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