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¿De qué manera pueden las fuentes ornamentales humanizar el entorno?

No se trata solo de que las fuentes sean estéticamente bonitas o más grandes, la idea es que una fuente ornamental pueda contribuir a que el entorno sea más habitable

¿De qué manera pueden las fuentes ornamentales humanizar el entorno?
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Tradicionalmente, las fuentes ornamentales se construyeron con una finalidad monumental y de embellecimiento de los espacios. Sin embargo, el urbanismo de finales del siglo XX y principios del XXI ha evolucionado hacia el concepto de humanización.

No se trata solo de que las fuentes sean estéticamente bonitas o más grandes; a veces ni siquiera es eso. La idea es que una fuente ornamental pueda contribuir a que el entorno sea más habitable. Y, en definitiva, a que los habitantes y visitantes de un determinado lugar estén más cómodos. Este concepto, que se ha introducido en las residencias particulares desde principios del siglo XX, se traslada a los parques y espacios públicos.

¿Cómo se consigue este objetivo? Ciertamente, hay varios requisitos para conseguirlo, que aquí te describimos.

 

Requisitos para humanizar el espacio con fuentes ornamentales

Quien desee humanizar un lugar, sea interior o exterior con fuentes ornamentales, debe tener en cuenta una serie de pautas básicas. Son estas: 

Coherencia con el entorno

Lo primero que hay que mantener es una cierta coherencia con el entorno. ¿Y esto qué significa? Que, por ejemplo, los motivos tienen que estar ajustados a lo que hay alrededor. No tiene demasiado sentido el uso de materiales que desentonen, porque se romperá con la idea de harmonía. 

Hablamos, pues, de una idea del valor estético con lo que hay alrededor. Lo peor que puede pasar es que una fuente ornamental sea disruptiva, para mal. Por eso, es fundamental que, como cuestión previa, uno se plantee qué efecto desea generar. 

Materiales autóctonos

Siempre que sea posible, hay que utilizar materiales autóctonos para construir las fuentes. El motivo es que, de esta forma, se consigue que la persona se vea identificada con el espacio. Si el granito abunda en una zona, mejor construir de granito; si la pizarra abunda, mejor hacerlo con pizarra. No en vano, la idea es generar comodidad. 

El ser humano, por lo general, se apega a lo que conoce. Y, aunque no se trata de eliminar las innovaciones, si esto se puede conseguir con un material autóctono, mejor que mejor porque eso ayudará al objetivo de humanizar.

Proporción

La proporción es otra de las premisas que se deben seguir y que, por desgracia, muchas veces se pierden. Inconscientemente, el cerebro humano tiene una idea de lo que es proporcionado, también en lo referente a los espacios. Y, dependiendo del lugar, una fuente puede ser más o menos grande. Si se exagera del tamaño de una fuente, corremos el riesgo de deshumanizar un espacio y generar incomodidad. 

Es cierto que el concepto de proporción es subjetivo, de ahí que sea necesario hacer un estudio previo. Aunque hay tendencias generales, sí hay zonas en las que esta percepción puede variar. Si hay que hacer encuestas, es bueno tenerlo en cuenta. 

Zonas de descanso

Las zonas de descanso son, también, recomendables si se quiere humanizar el espacio, tanto en parques y jardines como en centros comerciales e, incluso, claustros o espacios interiores de hoteles, museos u otros edificios. La colocación estratégica de bancos, a una estancia prudencial de las fuentes, animará a estar. 

El concepto de humanización pasa, también, por la idea de sentirse como en casa. Y, para ello, nada mejor que la existencia de zonas de descanso y esparcimiento, que serán beneficiosas. 

Otras posibilidades…

Finalmente, y dependiendo del tipo de espacio y de lo que se quiera conseguir, se pueden añadir otros elementos. Por ejemplo, la iluminación, sin abusar, ayuda para los atardeceres o para resaltar cualidades. Asimismo, el hilo musical suave también puede contribuir a un efecto colectivo de bienestar. 

 

Ejemplos de humanización con fuentes ornamentales 

Hay varias clases de fuentes ornamentales que han logrado humanizar el espacio, introduciendo nuevos elementos. Estos son algunos ejemplos: 

  • Praza de San Marcos (Lugo)

El caso de la Praza de San Marcos de Lugo, justo enfrente de la Diputación Provincial, es interesante porque se logra, de una plaza dura, lograr un conjunto agradable que humaniza el entorno. Lo que se ha hecho es construir una fuente con 9 surtidores independientes con iluminación y con la misma piedra de que está construida el resto de la plaza. De esta forma, se introduce un elemento disruptivo de humanización. 

  • Plaza de las Arenas (Getxo)

La fuente transitable de la Plaza de las Arenas de Getxo (Bizkaia) es ejemplo de cómo integrar el amplio espacio del anfiteatro, junto con bancos de piedra y una zona ajardinada. En este caso, estamos ante una plaza de unas ciertas dimensiones. Este conjunto de fuentes ornamentales cuenta con varios surtidores y se puede caminar en las proximidades sin grandes problemas. 

  • Calle María Díaz de Haro (Bilbao)

En la Calle María Díaz de Haro de Bilbao se instaló una fuente artística negra que se integra perfectamente en la trama de una vía hoy peatonalizada. La generación de espacios verdes en los alrededores, junto con la utilización del mármol autóctono de Markina, hacen que esta fuente sea un elemento que suma a la hora de ofrecer un espacio más agradable. 

 

  • Parque Municipal (Mataró)

El Parque Municipal de Mataró (Barcelona) cuenta con una fuente cascada que tiene dos grandes vasos a distintos niveles. La idea es que el agua resbale. Este elemento claramente disruptivo, también cuenta con iluminación. Al estar ubicada de forma paralela a la zona de paseo, la fuente, pese a sus dimensiones, se integra en el entorno. 

  • Centro Comercial Splau (Cornellà de Llobregat)

El Centro Comercial Splau de Cornellà de Llobregat (Barcelona) tiene una fuente musical en un patio interior que, además, permite interactuar al transeúnte. El hecho de que sea el punto de referencia de un lugar en el que hay terrazas al aire libre introduce un elemento de bienestar. Además, tiene 24 surtidores verticales y la capacidad de generar efecto de nebulización gracias a sus 125 boquillas. En definitiva, esta es la prueba de que es posible hacer fuentes ornamentales humanizadas con las últimas tecnologías. 

OTB diseña, construye y se encarga del mantenimiento de fuentes ornamentales que humanizan los espacios. Y esto, hoy en día, es posible en centros públicos y privados, con múltiples opciones. 


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