El proyecto, con una inversión de 25 millones, incluye nuevas infraestructuras, digitalización y unidades móviles para mejorar la recogida separada en municipios rurales y dispersos
La Junta de Castilla y León ha presentado un proyecto estratégico autonómico para reforzar la red de recogida de residuos mediante la construcción, mejora y digitalización de puntos limpios, con una inversión global de 25 millones de euros, cofinanciada con fondos europeos Next Generation EU.
El programa contempla un total de 195 actuaciones distribuidas por toda la Comunidad, con el objetivo de mejorar la accesibilidad a la recogida separada, especialmente en entornos rurales y con alta dispersión territorial.
El proyecto suma 195 actuaciones en infraestructuras de recogida de residuos
La iniciativa se estructura en cuatro líneas principales: la construcción de 24 nuevos puntos limpios fijos, la mejora de 42 instalaciones existentes, la digitalización de 46 puntos limpios y la adquisición de 83 unidades móviles.
Se incorporarán 83 puntos limpios móviles para zonas rurales y dispersas, incluyendo sistemas tipo isla transportados en 37 camiones eléctricos
Estas últimas incluyen sistemas tipo isla transportados en 37 camiones eléctricos, además de otras unidades móviles adaptadas, lo que permitirá ampliar la cobertura del servicio en municipios con menor población.
Los nuevos equipamientos estarán preparados para la recogida diferenciada de múltiples fracciones, como residuos domésticos peligrosos, textiles, aparatos eléctricos y electrónicos, aceites usados o pilas, facilitando su tratamiento posterior.
Asimismo, la digitalización de los puntos limpios permitirá incorporar sistemas de control, trazabilidad y gestión de datos, mejorando la eficiencia operativa y el conocimiento de los flujos de residuos.
La actuación se enmarca en la planificación autonómica de residuos, alineada con los objetivos europeos de reducción de residuos y aumento del reciclaje. Entre ellos, alcanzar tasas de preparación para la reutilización y reciclado del 55% en 2025, 60% en 2030 y 65% en 2035, y reducir el vertido al 10% en 2035.
Actualmente, Castilla y León registra una recogida separada del 21,6% y una tasa de reciclaje del 37,1%, lo que evidencia la necesidad de reforzar las infraestructuras.
La recogida separada actual se sitúa en el 21,6% del total de residuos
El plan forma parte de una estrategia más amplia que moviliza 60,2 millones de euros en la Comunidad, incluyendo 35 millones destinados a biorresiduos y residuos textiles.
Además, se están desarrollando actuaciones adicionales en centros de tratamiento y vertederos, con inversiones cercanas a 45 millones de euros, destinadas a mejorar la capacidad y eficiencia del sistema de gestión de residuos.
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